RADIOGRAFÍA PUMA

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26 de septiembre del 2016

El pasado sábado vimos un capítulo más de la añeja rivalidad entre los Pumas de la UNAM y el América, el cual como sabrán culminó con el 2 a 1 a favor de los de Coapa. Pero vamos a desmenuzar el por qué se perdió en el Azteca.

Una de las obvias razones es la manera desconcentrada de iniciar el juego. Si es complicado y criticable que te hagan un gol en los primeros minutos, es totalmente reprochable que les hagan dos en 4 minutos. Alcoba no había jugado en toda la temporada, venía de una lesión y aunque más tarde le dio buen juego a los felinos tuvo un par de distracciones (una más garrafal pero que no se hizo presente en el marcador por la falla aún más grave de Sambueza). De cualquier forma, la culpa no fue sólo de él.

Esa desconcentración para recibir doble “gol de vestidor” los tenía ya con una visible desventaja, sin embargo los Pumas se hicieron del balón los 86 minutos restantes del partido. La pregunta es: ¿por qué no les alcanzó para lograr el empate? Las causas se reducen a algo bastante significativo: Los pumas no saben atacar.

Las estadísticas señalan mayor posesión y cerca de 40 centros al área rival..(sí cuarenta). Pero si la estrategia es lanzar centros ¿por qué prescindir casi todo el partido de uno de los mayores referentes del ataque aéreo universitario: Eduardo Herrera? Peor aún, cuando ingresa al partido ya había salido Gallardo y Barrera por quien entró el número 15 de la UNAM, dos de los jugadores que estaban desbordando más y creando las posibilidades para los Pumas. Ya con Herrera en el campo, ¿quién le iba a poner los balones?

La entrada de Fidel Martínez me pareció atinada, pero al bajar a Cortés a la media de contención se perdió la llegada por el centro. Eduardo Herrera fue un cambio obvio pero también mal planeado por la salida de Gallardo y también tardío. El tercer y último cambio ya fue el colmo: ¿sacar a Barrera por Berjón? ¿Por qué insiste Palencia con el español? Siendo que no le ha respondido durante toda la temporada, y el sábado no fue la excepción. Una equivocación notable y repetitiva del técnico.

En conjunto, luego del turbio inicio, Pumas recuperaba todos los rebotes y mostró presencia, pero llegando a tres cuartos de cancha la imaginación se terminaba y como una copia fotostática terminaba siempre en centro al área: desbordes de Gallardo por izquierda o Barrera por derecha y después un centro. Si tuvieran tres torres de 1.90 que remataran todo podría medio entenderse esa forma de atacar, pero ni hay gigantes al frente ni mandan los mejores centros de la liga.

De cualquier forma el ataque de la UNAM siempre ha sido un conjunto de variantes a lo largo de la historia, variantes que hoy en día no vemos en la estrategia de Francisco Palencia. Él mismo no vivía de centros en su etapa como jugador. No entiendo entonces como quiere minimizar su ataque a una sola forma de agredir al rival. Una pared; un desborde y diagonales retrasadas; tiros de media distancia; algún amague o gambeta para ir dejando rivales y terminar frente al arco; nada de eso, eso no existe en el estilo de juego de este D.T. Se extraña la etapa de Memo Vazquez, donde los Pumas podían atacar de diferentes formas. Con el estilo actual, no importa tener el balón o atacar 80 veces, el resultado será el mismo.

A mi parecer, Palencia tiene dos tareas para el siguiente domingo: diversificar su ataque y dejar de tenerle confianza al español Berjón, si se trata de dar oportunidades, ahí está Nieto quien lleva años mostrando mejores cosas.


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